El alcalde, Rafa Mateos, ha presentado las actuaciones de mejora en la Cisterna de San Roque

El alcalde de Cáceres, Rafa Mateos, ha presentado este miércoles las actuaciones de mejora llevadas a cabo en la Cisterna de San Roque, una intervención orientada a la conservación y puesta en valor de este singular elemento patrimonial, enmarcada en la conmemoración del 40 aniversario de la declaración de Cáceres como Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

El alcalde, que ha estado acompañado por los concejales de Patrimonio Histórico, Tirso Leal, y de Turismo, Ángel Orgaz, ha explicado que el estado de la cisterna hacía necesaria una actuación integral. En este sentido, se ha procedido al vaciado completo del interior, una operación que no se realizaba desde hacía aproximadamente 20 años.

Una vez vaciada, las actuaciones realizadas han incluido la medición completa del interior, la limpieza de los paramentos, la retirada de residuos acumulados en el fondo y la instalación de dos focos LED sumergibles de gran potencia.

Asimismo, se ha dotado a la cisterna de un sistema de filtrado y circulación del agua con luz ultravioleta y se ha procedido a un nuevo llenado hasta dos tercios de su volumen, completándose posteriormente de manera natural mediante filtración freática del terreno, sin aporte de agua procedente de la Ribera.

Durante su intervención, Mateos ha subrayado que “esta actuación es un ejemplo más de la responsabilidad que supone el cuidado, la conservación y la divulgación de nuestro patrimonio histórico, sumando así un nuevo recurso turístico”, una línea de trabajo que el Ayuntamiento desarrolla de manera conjunta y continua a través del Consorcio Cáceres Ciudad Histórica.

La cisterna de San Roque fue descubierta en el año 2005 durante las obras de reordenación del eje San Francisco – calle Miralrío y forma parte del conjunto defensivo del Baluarte de los Pozos. Presenta una planta ovalada, dos brocales originales y dos troneras de luz incorporadas con posterioridad, así como sillares de posible origen romano reutilizados en su construcción. Tiene una profundidad aproximada de 6,5 metros hasta la roca del fondo, con una capacidad máxima superior a los 130 metros cúbicos y un nivel habitual de agua que alcanza los cinco metros.

La intervención ha contado con un presupuesto de 12.463 euros y ha sido ejecutada por la empresa Construcciones e Instalaciones Los Valentines COINVA.