La necesidad de abastecer de mercancías a las industrias y comercios de la Ciudad, así como el suministro de materiales para las obras de construcción y reparación de inmuebles que se realizan, necesariamente ha de hacerse compatible con el tránsito rodado y peatonal, con el fin de que las actividades citadas no supongan dificultades insuperables o situaciones de riesgo para el normal desenvolmiento de las personas y vehículos por las calles de la Ciudad.

Por ello, se hace necesario regular este tipo de operaciones, siendo ello de competencia municipal en virtud de lo establecido en el art. 55 del Real Decreto Legislativo 781/1986, de 18 de Abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de Disposiciones Vigentes en materia de Régiman Local, en los apartados a) y b) del art. 7 del Real Decreto Legislativo 399/1990, de 2 de Marzo, por el que se aprueba el Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial y en el art. 38.4 del mismo Cuerpo Legal.