Introducción

Cueva de MaltraviesoLos primeros restos de asentamientos humanos en Cáceres se encuentran en la Cueva de Maltravieso que contiene valiosas pinturas rupestres, fundamentalmente dibujos de manos en negativo, puntas de flechas y algunos animales. Esta cueva, del Paleolítico Superior, tiene unos 25.000 años de antigüedad. Actualmente la cueva se encuentra cerrada al público, pero se puede visitar una magnífica reproducción, el Centro de Interpretación, justo al lado de la Cueva.

Los orígenes de Cáceres como núcleo urbano se remontan al año 34 a.C. con la fundación de la colonia romana Norba Caesarina, por Cayo Norbano Flaco. De esta época se conserva una puerta en el flanco oriental de la muralla denominada Arco del Cristo o Puerta del Río, por la proximidad a la Ribera del Marco.

Tras la caída del imperio viene una época de oscuridad de la que apenas se conserva información. A partir del siglo XII se suceden las luchas entre árabes y cristianos. En 1169, Cáceres es reconquistada por Fernando II. En 1170 se fundan los Fratres de Cáceres, orden de caballeros que tienen la misión de defender la fortaleza. En 1173 el caudillo almoárabe Abú Ya'qub arrebató la ciudad a los cristianos, reconstruyendo las murallas, que conservan sus basamentos romanos. De esta época se conservan algunas torres albarranas, entre las que podemos destacar: la de Bujaco, la torre de la Yerba y la del Horno.

Torre de Bujaco

La incorporación definitiva de la ciudad al reino de León se produce el día 23 de abril de 1229 (Día de San Jorge), con el rey Alfonso IX, por este hecho San Jorge es el Patrón de Cáceres.

A partir de esta fecha se empezarán a construir numerosos palacios y casas solariegas girando en torno a dos núcleos: la Plaza de Santa María y la Plaza de San Mateo, que alcanzarán su mayor esplendor durante los siglos XV y XVI, sobretodo con los Reyes Católicos.

En la Plaza de Santa María podemos destacar: la Iglesia-Concatedral de Santa María, que da nombre a la plaza. Le fue otorgada la categoría de concatedral en 1957; en su interior encontramos un magnífico retablo realizado en madera de cedro, obra de Guillén Ferrant y Roque Balduque, cuya principal característica es que conserva el color natural de la madera. Al pie de la torre se encuentra la imagen de San Pedro de Alcántara, de 1954, realizada en bronce por el escultor extremeño Pérez Comendador. El Palacio de Carvajal, que fue erigido entre los siglos XV y XVI, actualmente alberga el Patronato de Turismo y Artesanía de Cáceres. El Palacio Episcopal, su parte más antigua data del siglo XIII y la más moderna del siglo XVII, junto a su parte trasera podemos observar el Palacio de Toledo-Moctezuma, de estilo renacentista. Su nombre se debe al matrimonio formado por Juan Cano de Saavedra e Isabel de Moctezuma, hija del rey Moctezuma II, un nieto suyo Juan Toledo Moctezuma se casó con Mariana de Carvajal y Toledo, y ordenaron reedificar este palacio en el siglo XVI. Actualmente es la sede del Archivo Histórico Provincial de Cáceres. Volviendo a la Plaza de Santa María nos encontramos con el Palacio de Mayoralgo, este apellido deriva de la palabra “mayorazgo”, ya que esta familia fundó el primer mayorazgo de Cáceres. Arco de la EstrellaEn 1364, Diego García era conocido como “Diego el del Mayoralgo”, así una derivación fonética del nombre de la institución, pasó a convertirse en el apellido de la familia. En la portada de este palacio hay que destacar una inscripción en latín, con dos salmos de la Biblia: “Sé Tú, Señor, para nosotros, torre de fortaleza; y se renovará, como la del águila, nuestra juventud”, que hace referencia al escudo de la familia (águila y torre).Continuando en la Plaza de Santa María, también hay que destacar la Casa de Hernando de Ovando, el Palacio de Diputación Provincial y el Palacio de los Golfines de Abajo, uno de los edificios más emblemático de la Ciudad Monumental. Presenta elementos típicos de la casa-fortaleza gótica y decoración plateresca del XVII en su crestería. De la rama de los Golfines destacaremos a Alonso Golfín y García Golfín. Alonso Golfín fue señor de la Casa de Abajo y tuvo hospedados en su casa a los Reyes Católicos cuando vinieron a Cáceres en 1477 y 1479 y ellos mismos le concedieron la facultad para fundar el primer mayorazgo de esta familia y fue nombrado Camarero del infante D. Fernando y Continuo de Juana la Loca.

Entre la Plaza de Santa María y la de San Mateo, está la Plaza de San Jorge, dedicada al patrón de la ciudad, en la que se levantó en el siglo XVIII la Iglesia de San Francisco Javier y el Convento de la Compañía de Jesús, ambos de estilo barroco, su construcción fue ordenada por los Jesuitas, éstos vinieron a Cáceres con motivo de la donación que hizo D. Francisco de Vargas Figueroa y Aponte, que profesó en la Compañía de Jesús, cediendo sus bienes a la comunidad, para que construyesen la Iglesia y el Convento. La obra finalizó en 1755, los jesuitas fueron expulsados de España en 1767, por lo que solamente ocuparon este convento durante 12 años.

En la parte alta de la ciudad, encontramos el segundo centro neurálgico: la Plaza de San Mateo, que recibe el nombre de la Iglesia de San Mateo, edificada sobre restos de la antigua mezquita árabe. Justo al lado, en la Plazuela de San Pablo encontramos el Convento de San Pablo, de estilo gótico, y el Palacio de las Cigüeñas que fue ordenado edificar en 1476 por D. Diego de Cáceres-Ovando, es el único al que se permitió conservar la torre completa, sin que sufriera el desmochamiento ordenado por la reina Isabel la Católica. Este noble, primogénito de la familia Blázquez-De Ovando, apoyó al infante D. Alonso como aspirante al trono de Castilla, le fue reconocido el Título de Capitán de los Caballeros y Gente de guerra de todas las villas de las Órdenes Militares de Santiago y Alcántara de Extremadura por los Reyes Católicos y murió en 1489 siendo vasallo de su Real Consejo.

AljibeA continuación se encuentra el Palacio de las Veletas, que fue edificado en el siglo XVI. Conserva en su interior un espléndido aljibe de los siglos XI-XII. Este aljibe, que está reconocido como el primero mejor conservado de toda España, aún hoy, sigue recogiendo el agua de lluvia que le llega a través de un bello patio renacentista. El Palacio de las Veletas alberga, actualmente, el Museo de Cáceres, que está unido mediante un jardín a la Casa de los Caballos, donde se encuentra la Sección de Arte Contemporáneo.

Al otro lado de la Plaza de San Mateo se encuentran: la Casa del Sol o de Solís, que es una casa-fortaleza del siglo XV. El dueño de esta casa, Gómez de Solís, fue Mayordomo de la Real Casa de Trastámara, Maestre de la Orden de Alcántara; murió en 1473 en un período de continuas luchas que devastaron Extremadura. La Torre y Casa de los Sande, góticas del siglo XIV, reformadas en el siglo XV, de las que sobresale la torre, con enorme matacán en esquina sujeto por nueve grandes ménsulas, fue desmochada, aunque sólo debió quitarse el almenaje, pues aún hoy conserva la bóveda de crucería que cerraba la cámara superior. Y el Palacio de los Golfines de Arriba, del que era señor García Golfín, que fue Regidor del Ayuntamiento de Cáceres por merced especial que le hicieron los Reyes Católicos, Continuo de la casa de Isabel La Católica y Camarero del príncipe D. Juan.

Pero no sólo existía este tipo de familias nobles en la ciudad; diversas minorías dejaron también su propia huella, ejemplo de ello es el Barrio Judío conocido como "Judería Vieja", es una zona de cuestas y empinadas calles donde se puede observar la forma de vida analizando sus viviendas, de reducidas dimensiones, adosadas a la muralla que aprovechaban como muro de la casa, todo el barrio gira en torno a la ermita de San Antonio, edificada en el siglo XV sobre la antigua sinagoga judía. También los mudéjares dejaron muestras de su paso por la ciudad, como prueba de ello podemos ver la "Casa Mudéjar", del siglo XIV.

Ya en el siglo XVIII encontramos las últimas construcciones, entre las que cabe señalar la remodelación del Arco de la Estrella por Manuel de Larra Churriguera. Está considerado como la puerta más importante de la Ciudad Monumental, ya que fue el lugar elegido por la Reina Católica para jurar los Fueros y privilegios en 1477 y dos años más tarde, en 1479, el Rey Fernando juró los fueros en este mismo sitio.

En la ciudad extramuros podemos observar una serie de palacios e iglesias de diferentes épocas, entre otros podemos destacar la Iglesia de Santiago, con retablo de Berruguete; el Palacio de Godoy, renacentista, ordenado construir por Francisco de Godoy a su regreso de América. La Iglesia de San Juan, el Palacio de los Duques de Abrantes, el Palacio de la Isla, el Convento de Santa Clara y el Complejo Cultural San Francisco, que se levanta sobre un antiguo monasterio franciscano. Dominando la ciudad encontramos el Santuario de Nuestra Señora de la Montaña, declarada patrona de la Villa en 1668.